Imaginate que durante nueve años le enseñás a un niño a armar un rompecabezas mostrándole solamente la foto de la caja, sin dejarle tocar las piezas, y después te sorprendés cuando no puede armarlo solo. Eso es exactamente lo que hace el currículo de matemática en Paraguay, según muestra esta investigación. Y lo que descubrimos es peor todavía: el sistema educativo no solo hace eso, sino que lo necesita. Porque así es como separa a los que "pueden" de los que "no pueden".
Primer hallazgo: El fracaso no es de los estudiantes, es del
sistema
Si agarrás a cualquier estudiante de 15 años en Paraguay y
lo ponés a hacer la prueba PISA (la evaluación internacional más importante),
esto es lo que pasa:
- De cada 10 estudiantes, solo 1 llega al nivel mínimo que
se considera "básico" a nivel mundial. Los otros 9 se quedan abajo. No
está mal: nueve de cada diez.
Para que te des una idea: eso significó que Paraguay quedó puesto
80 de 81 países. Solo superamos a República Dominicana. Países con guerras, con
hambrunas, con sistemas educativos destruidos... nos ganaron.
¿Pero qué pasa antes? En 6° grado, cuando los chicos están
por terminar la primaria: De cada 100 estudiantes, solo 6 manejan la matemática
como deberían para su edad. Sí, leíste bien: 94 de cada 100 salen de la
primaria sin entender la matemática básica. Este es uno de los datos más graves
que documenta el artículo.
Y acá viene lo más llamativo: en 3° grado, los números eran
un poquito mejores: de cada 100 chicos, unos 30 llegaban. Pero entre 3° y 6°
grado, el sistema educativo pierde a 24 de cada 100. No es que no aprendan
cosas nuevas — es que pierden lo que ya sabían. La investigación muestra que esto
coincide con el aumento de la "carga platónica" en el currículo.
Segundo hallazgo: La brecha se hace más grande, no más chica
Otra cosa que encontró el estudio: la diferencia entre
escuelas privadas y públicas se duplicó entre 2017 y 2022.
Pensalo así: En 2017, de cada 100 estudiantes de escuela
pública, 5 llegaban al nivel mínimo en PISA. En privada, 24. En 2022, en
pública llegaban 10. En privada, llegaban 48. El sector privado mejoró casi
cinco veces más que el público. La brecha pasó de 19 a 38 puntos.
¿Qué significa esto? Que el sistema educativo no está
haciendo más iguales a los chicos. Al revés: está haciendo la diferencia más
grande. El artículo documenta este proceso como parte de la "función
latente" del sistema.
Y el dato más fuerte: si un estudiante viene de una familia
de bajos recursos, tiene 56 de cada 100 oportunidades de estar en el nivel más
bajo de matemática. Si viene de una familia con más recursos, la probabilidad
baja al 7 de cada 100. En la práctica, el sistema adivina tu situación
económica y te pone donde "corresponde". El artículo reporta una
correlación de 0.98 entre desempeño matemático y nivel socioeconómico.
Tercer hallazgo: El currículo dice una cosa y hace otra (y
eso no es un error)
Agarrá cualquier libro de matemática de 1° grado. En las primeras
páginas dice: "el niño construye su conocimiento", "aprendizaje
significativo", "usamos cosas concretas". Lindas palabras. Pero
abrí el libro y mirá lo que dice después: "EL CONJUNTO DE NÚMEROS
NATURALES ES..."
¿Viste? El niño no construye nada. Le dan el concepto ya
hecho, ya terminado, como si los números hubieran bajado del cielo. El artículo
llama a esto "contradicción ontológica curricular". Es como si te
dijeran: "Vas a construir tu propia casa" pero cuando llegás, ya está
toda armada y solo te toca mirarla.
Esta contradicción empieza en 1° grado y se va poniendo cada
vez más grande. Según la cuantificación del artículo, en 1° grado, de cada 10
temas, 6 son de este estilo "platónico" (las cosas ya están listas,
solo hay que aceptarlas). En 9° grado, 9 de cada 10 temas son así. Y lo más
llamativo: el sistema ni siquiera intenta disimularlo. En 7° grado,
directamente desaparece cualquier palabra bonita como "construcción"
o "aprendizaje significativo". Solo queda el puro hueso: axiomas,
postulados, teoremas. Cosas que hay que aceptar sin preguntar por qué. El
artículo muestra que la carga platónica alcanza el 90% en 7° grado y el 91% en
8° y 9° grado.
Cuarto hallazgo: Nadie les explica qué es la matemática
Acá viene una de las cosas más raras que encontró la
investigación.
En ningún libro, en ningún programa, en ninguna guía docente,
hay un párrafo que diga: "¿Qué es un número? ¿De dónde vienen? ¿Por qué
existen los axiomas?" Nada. Cero. Absolutamente nada.
El artículo analizó documentos de la Educación Escolar
Básica (1° a 9° grado) y de la Educación Media (Actualización Curricular 2014,
textos para estudiantes 2016, guías docentes 2016). En total, 134 unidades
analizadas. El resultado: el constructivismo explícito aparece solo en el 13%
de los casos, y casi exclusivamente en los documentos curriculares y guías
docentes. En los textos que usan los estudiantes, el constructivismo
directamente no aparece. Lo que hay es 54% de contenidos procedimentales y 23%
de contenidos platónicos.
Es como si te enseñaran a manejar sin nunca mostrarte el
motor o explicarte cómo funciona un auto. Solo te dicen: "el volante va
así, el embrague se aprieta acá". Podés aprender a mover el auto, pero si
se rompe algo, no tenés idea.
El estudiante paraguayo pasa NUEVE AÑOS aprendiendo reglas,
propiedades, fórmulas. Pero jamás le preguntan: ¿Vos qué pensás que es un número?
¿Por qué sumar es así y no de otra forma? ¿Quién inventó esto y para qué?
El resultado, según la investigación: los chicos terminan
pensando que la matemática es una especie de magia arbitraria que algunos
entienden y otros no. Y como ellos no entienden —porque nunca les explicaron—,
piensan que son "malos para la matemática". Pero no es que sean
malos. Es que les enseñaron mal.
Quinto hallazgo: La contradicción no es un accidente — es la
forma en que funciona el sistema
Esta es la parte más fuerte de lo que encontró el artículo.
Si llevás 9 años (1° a 9° grado) enseñando matemática como
si fuera un conjunto de reglas fijas que bajan del cielo, ¿qué estás formando? No
estás formando pensadores críticos. Estás formando personas que aprenden a
obedecer reglas sin cuestionarlas.
Y eso no es solo una consecuencia desafortunada. El artículo
propone un modelo explicativo basado en tres ideas:
1. Función latente (inspirada en Bourdieu): el sistema dice
que busca formar pensamiento crítico, pero realmente clasifica a los estudiantes
por origen social y legitima la desigualdad.
2. Desajuste teleológico (O ∩ E = ∅): los
objetivos declaran pensamiento crítico, pero
las evaluaciones miden memorización. No hay
encuentro entre lo que se dice y lo que se mide.
3. Homeostasis sistémica: cualquier reforma que no toque
simultáneamente currículo, evaluaciones, formación docente y textos escolares
es absorbida y el sistema vuelve a su estado original.
Es decir, el sistema educativo necesita producir fracaso.
Porque si todos pudieran pensar críticamente, muchos dejarían de aceptar su
lugar en la sociedad.
Las cifras que documenta el artículo en Educación Media son
contundentes: la prueba de ingreso a la Universidad Nacional de Asunción en
2019 mostró que entraron 909 estudiantes a Derecho... y solo 14 a Matemática
Pura, 14 a Física, 6 a Ingeniería ... Pero no es que los jóvenes no quieran
estudiar matemática. Es que durante nueve años les enseñaron que la matemática
no es para ellos.
La imagen final: tres datos para que no se te olviden
9 de cada 10 estudiantes de 15 años NO llegan al nivel mínimo
en matemática (PISA 2022)
94 de cada 100 estudiantes de 6° grado NO manejan la matemática
de su nivel (UNESCO 2019)
De 1° a 9° grado, los contenidos "platónicos"
pasan del 60% al 91% — mientras el discurso de "construir
conocimiento" desaparece |
La pregunta que nos dejó esta investigación
Si un sistema educativo produce, consistentemente y durante
20 años, que 9 de cada 10 estudiantes fracasen en matemática, y si los
documentos curriculares predican una cosa y hacen la contraria, y si la brecha
entre sectores público y privado se duplica en lugar de achicarse, ¿podemos
seguir diciendo que el problema es que los estudiantes "no se
esfuerzan" o que la matemática "es difícil"?
La respuesta que sugiere el artículo —con todos los datos,
las tablas, los análisis grado por grado y las debidas limitaciones
metodológicas— es que el sistema está funcionando exactamente como fue diseñado
para funcionar.
*Esta es una presentación anticipada de los hallazgos del
artículo "La contradicción ontológica en el currículo de matemática de Paraguay:
Un análisis integrado de la Educación Escolar Básica y la Educación Media
(2006-2022)" de Victor M. Oxley Insfrán (Universidad Gran Asunción
UNIGRAN). La investigación completa incluye el análisis detallado de todos los
programas curriculares, las tablas de cuantificación por grado, el análisis de
las tres fuentes de evaluación (SNEPE, UNESCO, PISA) y la discusión de las
limitaciones del estudio.

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