jueves, 23 de abril de 2026

La contradicción ontológica en el currículo de matemática de Paraguay: Un análisis integrado de la Educación Escolar Básica y la Educación Media (2006-2022)

Imaginate que durante nueve años le enseñás a un niño a armar un rompecabezas mostrándole solamente la foto de la caja, sin dejarle tocar las piezas, y después te sorprendés cuando no puede armarlo solo. Eso es exactamente lo que hace el currículo de matemática en Paraguay, según muestra esta investigación. Y lo que descubrimos es peor todavía: el sistema educativo no solo hace eso, sino que lo necesita. Porque así es como separa a los que "pueden" de los que "no pueden".

Primer hallazgo: El fracaso no es de los estudiantes, es del sistema

Si agarrás a cualquier estudiante de 15 años en Paraguay y lo ponés a hacer la prueba PISA (la evaluación internacional más importante), esto es lo que pasa:

- De cada 10 estudiantes, solo 1 llega al nivel mínimo que se considera "básico" a nivel mundial. Los otros 9 se quedan abajo. No está mal: nueve de cada diez.

Para que te des una idea: eso significó que Paraguay quedó puesto 80 de 81 países. Solo superamos a República Dominicana. Países con guerras, con hambrunas, con sistemas educativos destruidos... nos ganaron.

¿Pero qué pasa antes? En 6° grado, cuando los chicos están por terminar la primaria: De cada 100 estudiantes, solo 6 manejan la matemática como deberían para su edad. Sí, leíste bien: 94 de cada 100 salen de la primaria sin entender la matemática básica. Este es uno de los datos más graves que documenta el artículo.

Y acá viene lo más llamativo: en 3° grado, los números eran un poquito mejores: de cada 100 chicos, unos 30 llegaban. Pero entre 3° y 6° grado, el sistema educativo pierde a 24 de cada 100. No es que no aprendan cosas nuevas — es que pierden lo que ya sabían. La investigación muestra que esto coincide con el aumento de la "carga platónica" en el currículo.

Segundo hallazgo: La brecha se hace más grande, no más chica

Otra cosa que encontró el estudio: la diferencia entre escuelas privadas y públicas se duplicó entre 2017 y 2022.

Pensalo así: En 2017, de cada 100 estudiantes de escuela pública, 5 llegaban al nivel mínimo en PISA. En privada, 24. En 2022, en pública llegaban 10. En privada, llegaban 48. El sector privado mejoró casi cinco veces más que el público. La brecha pasó de 19 a 38 puntos.

¿Qué significa esto? Que el sistema educativo no está haciendo más iguales a los chicos. Al revés: está haciendo la diferencia más grande. El artículo documenta este proceso como parte de la "función latente" del sistema.

Y el dato más fuerte: si un estudiante viene de una familia de bajos recursos, tiene 56 de cada 100 oportunidades de estar en el nivel más bajo de matemática. Si viene de una familia con más recursos, la probabilidad baja al 7 de cada 100. En la práctica, el sistema adivina tu situación económica y te pone donde "corresponde". El artículo reporta una correlación de 0.98 entre desempeño matemático y nivel socioeconómico.

Tercer hallazgo: El currículo dice una cosa y hace otra (y eso no es un error)

Agarrá cualquier libro de matemática de 1° grado. En las primeras páginas dice: "el niño construye su conocimiento", "aprendizaje significativo", "usamos cosas concretas". Lindas palabras. Pero abrí el libro y mirá lo que dice después: "EL CONJUNTO DE NÚMEROS NATURALES ES..."

¿Viste? El niño no construye nada. Le dan el concepto ya hecho, ya terminado, como si los números hubieran bajado del cielo. El artículo llama a esto "contradicción ontológica curricular". Es como si te dijeran: "Vas a construir tu propia casa" pero cuando llegás, ya está toda armada y solo te toca mirarla.

Esta contradicción empieza en 1° grado y se va poniendo cada vez más grande. Según la cuantificación del artículo, en 1° grado, de cada 10 temas, 6 son de este estilo "platónico" (las cosas ya están listas, solo hay que aceptarlas). En 9° grado, 9 de cada 10 temas son así. Y lo más llamativo: el sistema ni siquiera intenta disimularlo. En 7° grado, directamente desaparece cualquier palabra bonita como "construcción" o "aprendizaje significativo". Solo queda el puro hueso: axiomas, postulados, teoremas. Cosas que hay que aceptar sin preguntar por qué. El artículo muestra que la carga platónica alcanza el 90% en 7° grado y el 91% en 8° y 9° grado.

Cuarto hallazgo: Nadie les explica qué es la matemática

Acá viene una de las cosas más raras que encontró la investigación.

En ningún libro, en ningún programa, en ninguna guía docente, hay un párrafo que diga: "¿Qué es un número? ¿De dónde vienen? ¿Por qué existen los axiomas?" Nada. Cero. Absolutamente nada.

El artículo analizó documentos de la Educación Escolar Básica (1° a 9° grado) y de la Educación Media (Actualización Curricular 2014, textos para estudiantes 2016, guías docentes 2016). En total, 134 unidades analizadas. El resultado: el constructivismo explícito aparece solo en el 13% de los casos, y casi exclusivamente en los documentos curriculares y guías docentes. En los textos que usan los estudiantes, el constructivismo directamente no aparece. Lo que hay es 54% de contenidos procedimentales y 23% de contenidos platónicos.

Es como si te enseñaran a manejar sin nunca mostrarte el motor o explicarte cómo funciona un auto. Solo te dicen: "el volante va así, el embrague se aprieta acá". Podés aprender a mover el auto, pero si se rompe algo, no tenés idea.

El estudiante paraguayo pasa NUEVE AÑOS aprendiendo reglas, propiedades, fórmulas. Pero jamás le preguntan: ¿Vos qué pensás que es un número? ¿Por qué sumar es así y no de otra forma? ¿Quién inventó esto y para qué?

El resultado, según la investigación: los chicos terminan pensando que la matemática es una especie de magia arbitraria que algunos entienden y otros no. Y como ellos no entienden —porque nunca les explicaron—, piensan que son "malos para la matemática". Pero no es que sean malos. Es que les enseñaron mal.

Quinto hallazgo: La contradicción no es un accidente — es la forma en que funciona el sistema

Esta es la parte más fuerte de lo que encontró el artículo.

Si llevás 9 años (1° a 9° grado) enseñando matemática como si fuera un conjunto de reglas fijas que bajan del cielo, ¿qué estás formando? No estás formando pensadores críticos. Estás formando personas que aprenden a obedecer reglas sin cuestionarlas.

Y eso no es solo una consecuencia desafortunada. El artículo propone un modelo explicativo basado en tres ideas:

1. Función latente (inspirada en Bourdieu): el sistema dice que busca formar pensamiento crítico, pero realmente clasifica a los estudiantes por origen social y legitima la desigualdad.

2. Desajuste teleológico (O ∩ E = ): los objetivos declaran pensamiento crítico, pero las evaluaciones miden memorización. No hay encuentro entre lo que se dice y lo que se mide.

3. Homeostasis sistémica: cualquier reforma que no toque simultáneamente currículo, evaluaciones, formación docente y textos escolares es absorbida y el sistema vuelve a su estado original.

Es decir, el sistema educativo necesita producir fracaso. Porque si todos pudieran pensar críticamente, muchos dejarían de aceptar su lugar en la sociedad.

Las cifras que documenta el artículo en Educación Media son contundentes: la prueba de ingreso a la Universidad Nacional de Asunción en 2019 mostró que entraron 909 estudiantes a Derecho... y solo 14 a Matemática Pura, 14 a Física, 6 a Ingeniería ... Pero no es que los jóvenes no quieran estudiar matemática. Es que durante nueve años les enseñaron que la matemática no es para ellos.

La imagen final: tres datos para que no se te olviden

9 de cada 10 estudiantes de 15 años NO llegan al nivel mínimo en matemática (PISA 2022)

94 de cada 100 estudiantes de 6° grado NO manejan la matemática de su nivel (UNESCO 2019)

De 1° a 9° grado, los contenidos "platónicos" pasan del 60% al 91% — mientras el discurso de "construir conocimiento" desaparece |

La pregunta que nos dejó esta investigación

Si un sistema educativo produce, consistentemente y durante 20 años, que 9 de cada 10 estudiantes fracasen en matemática, y si los documentos curriculares predican una cosa y hacen la contraria, y si la brecha entre sectores público y privado se duplica en lugar de achicarse, ¿podemos seguir diciendo que el problema es que los estudiantes "no se esfuerzan" o que la matemática "es difícil"?

La respuesta que sugiere el artículo —con todos los datos, las tablas, los análisis grado por grado y las debidas limitaciones metodológicas— es que el sistema está funcionando exactamente como fue diseñado para funcionar.

*Esta es una presentación anticipada de los hallazgos del artículo "La contradicción ontológica en el currículo de matemática de Paraguay: Un análisis integrado de la Educación Escolar Básica y la Educación Media (2006-2022)" de Victor M. Oxley Insfrán (Universidad Gran Asunción UNIGRAN). La investigación completa incluye el análisis detallado de todos los programas curriculares, las tablas de cuantificación por grado, el análisis de las tres fuentes de evaluación (SNEPE, UNESCO, PISA) y la discusión de las limitaciones del estudio.

 


 

 

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