viernes, 6 de marzo de 2026

El sentido y su reificación: De Ferrater-Mora al estructuralismo metamatemático

                                                                               Dr. Victor Oxley

Introducción: El ser como condición, el sentido como construcción

La filosofía de José Ferrater Mora, particularmente en su obra capital El ser y el sentido (1967), se articula en torno a una tesis que funciona como principio regulador del pensamiento crítico: “el ser tiene sentido, pero el sentido no tiene ser”. Esta afirmación contiene una advertencia epistemológica fundamental: la realidad (el ser) es condición de posibilidad de toda significación, pero las construcciones conceptuales que erigimos (los sentidos) no deben ser hipostasiadas, es decir, no deben ser tratadas como si poseyeran el mismo tipo de existencia que las cosas del mundo.

Conviene precisar que Ferrater Mora no formula esta tesis en clave kantiana de “condición trascendental”, sino dentro de su proyecto integracionista. Para él, el ser no es un fundamento externo, sino el horizonte en el que se articulan conceptos límite (como ser/devenir, naturaleza/razón) que funcionan como polos complementarios. Decir que “el ser tiene sentido” significa que el ser es inteligible, no absurdo; y decir que “el sentido no tiene ser” significa que las construcciones conceptuales no deben confundirse con realidades independientes.

Esta advertencia conecta con la crítica del positivismo lógico a la metafísica tradicional. Rudolf Carnap, en La superación de la metafísica mediante el análisis lógico del lenguaje (1932), denunciaba los enunciados metafísicos como pseudo-proposiciones que violan las reglas lógico-sintácticas y carecen de verificabilidad empírica. Cuando Heidegger afirma “la nada misma nada”, está tratando la “nada” como un sustantivo que puede funcionar como sujeto de un verbo, generando una pseudo-proposición que, aunque sugestiva, carece de contenido cognoscitivo.

La relación entre Ferrater y Carnap debe entenderse con matices: Carnap formula su objeción en términos de corrección lógico-lingüística y verificabilidad, mientras que Ferrater advierte contra la hipóstasis conceptual desde su ontología integracionista. No se trata de que Ferrater introduzca un “principio trascendental” en sentido kantiano, sino de que ambos coinciden en señalar el riesgo de convertir construcciones lingüísticas o conceptuales en supuestos entes.

Para ilustrar esta diferencia, puede proponerse una reconstrucción analítica —no una traducción literal de sus textos— que muestre el contraste de enfoques:

Carnap:  (¬SintacticoCorrecto(p) ¬Verificable(p)) ¬Cognoscitivo(p)

Ferrater:  Si un sentido es tratado como ente Reificacion

Este esquema debe entenderse como una herramienta didáctica para mostrar la divergencia entre una crítica lógico-semántica (Carnap) y una advertencia ontológica (Ferrater), sin atribuirles un sistema formal que nunca formularon.

1. La reificación en el realismo científico: constructos que se toman por cosas

El debate sobre el realismo científico ofrece un terreno fértil para observar la dinámica reificadora. El realismo científico, en sus diversas formulaciones, sostiene que las entidades postuladas por las teorías científicas exitosas existen realmente y que nuestras teorías proporcionan una descripción aproximadamente verdadera del mundo.

1.1 El realismo ingenuo

La versión ingenua sostiene que los términos teóricos refieren directamente a entidades del mundo y que las teorías verdaderas son aquellas que se corresponden con la estructura de la realidad. Desde la perspectiva ferrateriana, esta postura constituye un caso paradigmático de reificación: se toma el constructo teórico (el “electrón” como aparece en las ecuaciones) y se le atribuye un modo de ser independiente, como si la teoría fuera una fotografía del mundo y no un artefacto conceptual.

 (1)  D (D ≠ ∅ ∧ ∀x (T(x) → y D Ref(x,y)))

De este modo, se preserva la idea de que todos los términos refieren a entidades dentro de un mismo mundo, evitando la interpretación de múltiples realidades aisladas.

1.2 El realismo crítico y la reificación de segundo orden

Una versión más sofisticada, el realismo crítico, pretende evitar esta ingenuidad argumentando que, si bien las teorías cambian, lo que permanece es la referencia a una realidad independiente. Los constructos pueden ser sustituidos, pero todos ellos apuntan a lo mismo: el mundo real que constriñe nuestras teorías.

 (2)  R Mi t (Aprox(Mi(t), R))

Aquí se afirma la existencia de una única realidad R que sirve de referencia para todos los modelos sucesivos, lo que refleja mejor la posición del realismo crítico.

La noción de “reificación de segundo orden”

Incluso con esta corrección, surge una dificultad: la noción de “referencia” se convierte en un nuevo objeto conceptual. Si definimos:

Ref(M, R): = “M refiere a R”

entonces Ref es ya un constructo semántico. La crítica consiste en que, si se trata esta relación como un hecho del mundo, se incurre en una reificación de segundo orden: se hipostatiza el puente explicativo mismo.

Conviene precisar: llamar a Ref “operador semántico” significa que funciona como un recurso dentro de nuestro sistema de interpretación, no como una entidad ontológica. El riesgo es que el realismo crítico convierta esta relación en un hecho independiente, cuando en rigor es parte de la red conceptual que usamos para describir la relación entre modelos y mundo.

Formalmente, podemos expresar esta tensión así:

RC:  R Ref(M, R) Advertencia(Reificacion(Ref))

Es decir, el intento de salvar la referencia puede acabar por convertir la relación misma en objeto. No se afirma que el realismo crítico necesariamente incurra en esta reificación, sino que debe demostrar que su noción de referencia no la presupone.

2. La teoría de la verdad como correspondencia en cuestión

Lo que subyace a ambas formas de realismo es la teoría de la verdad como correspondencia. Según esta teoría, una proposición es verdadera si se corresponde con los hechos:

(3)  TC:  V(p) ↔ f (F(f) Corresp(p, f))

Donde:

V(p): p es verdadera

F(f): f es un hecho

Corresp(p, f): p se corresponde con f

Problemas principales

1. Problema del acceso Para verificar Corresp(p, f), necesitaríamos acceso independiente a p y a f. Sin embargo, el hecho f ya está mediado por categorías conceptuales y lingüísticas. Formalmente:

¬Acc(p, f) ¬Verificable(Corresp(p, f))

Esto significa que la verificación de la correspondencia es imposible sin un punto de vista externo, el cual no poseemos.

2. Reificación del hecho El hecho f no es un objeto bruto, sino la realidad ya organizada proposicionalmente. Así, F(f) implica que f es ya un sentido. Comparar p con f es comparar dos sentidos, no un sentido con el ser.

Comparacion(p, f): = (Sentido(p) Sentido(f))

3. Indeterminación de la correspondencia La crítica de Quine y Putnam señala que siempre es posible múltiples mapeos entre lenguaje y mundo. Para reflejarlo con mayor precisión, debemos reconocer que la relación de correspondencia puede ser muchos-a-muchos:

f p i Correspi(p, f)

Esto implica que la correspondencia no es única ni determinable, lo que debilita la pretensión de objetividad de la teoría. Además, la formalización debería distinguir entre hechos atómicos y moleculares, pues un mismo hecho puede hacer verdaderas múltiples proposiciones, y múltiples hechos pueden sostener una sola proposición.

Defensas contemporáneas y sus límites

Conviene reconocer que la teoría de la correspondencia no ha sido abandonada y sigue siendo defendida en versiones naturalizadas o causalmente orientadas:

Teoría causal de la referencia (Devitt, 1991): sostiene que los términos refieren porque están causalmente conectados con los objetos. Sin embargo, esta defensa no elimina la mediación conceptual: la conexión causal siempre se interpreta dentro de un marco lingüístico y teórico.

Semánticas veritativo-funcionales: intentan definir la verdad en términos de condiciones de verdad para proposiciones. Aunque más rigurosas, estas semánticas siguen presuponiendo la existencia de hechos como “lo que hace verdadera” una proposición, lo que reincide en la circularidad.

Correspondencia estructural: algunos autores proponen que lo que corresponde no son proposiciones con hechos aislados, sino estructuras con estructuras. Esta defensa se acerca al realismo estructural, pero enfrenta el problema de Newman: sin restricciones sobre los dominios, la afirmación se vuelve trivial.

La teoría de la correspondencia enfrenta dificultades persistentes: acceso imposible, reificación del hecho y la indeterminación de los mapeos. Las defensas contemporáneas —causales, semánticas o estructurales— intentan salvarla, pero no logran resolver el núcleo del problema: la tendencia a hipostasiar hechos y relaciones como si fueran entidades independientes.

En consecuencia, la verdad debe entenderse no como correspondencia ontológica, sino como un operador lógico dentro del sistema de sentidos, o como una relación pragmática de uso y eficacia.

3. El método de Ramsey: suplantación de términos teóricos y teoría redundante

Frank Plumpton Ramsey (1903–1930) proporciona herramientas decisivas para abordar los problemas de la correspondencia desde dos frentes complementarios: un método lógico para eliminar términos teóricos y una teoría deflacionaria de la verdad.

3.1 El método de suplantación mediante cuantificadores

Una teoría científica puede expresarse como un conjunto de enunciados que contienen términos observacionales (O) y términos teóricos (T):

(4)  T[τ1, τ2, ..., τn]

El método de Ramsey consiste en reemplazar los términos teóricos por variables cuantificadas existencialmente:

(5)  R(T): x1 x2 ... xn T[x1, x2, ..., xn]

La oración de Ramsey conserva el mismo poder deductivo respecto a enunciados observacionales, pero no captura el significado intuitivo de los términos teóricos, sino únicamente su papel inferencial. Formalmente:

Ded(O) T Ded(O) R(T)

donde Ded(O) representa las deducciones observacionales.

Consecuencias principales:

Eliminación parcial del compromiso ontológico fuerte: ya no se afirma “existe el electrón” como entidad concreta, sino “existe algo que satisface las relaciones”. Sin embargo, este “algo” sigue siendo un compromiso ontológico, aunque indeterminado.

Primacía de la estructura: lo que permanece son las relaciones lógicas y matemáticas entre variables, no la identidad de las entidades.

Disolución del problema de la referencia: sin términos teóricos designadores, la cuestión de si “electrón” refiere queda reemplazada por la satisfacibilidad de la estructura.

Es importante subrayar que la oración de Ramsey no elimina la ontología, sino que la generaliza: el compromiso pasa de entidades específicas a la existencia de “algo” que cumple las relaciones. Esto conecta directamente con el problema de Newman, pues sin restricciones sobre los dominios, la afirmación puede volverse trivial.

3.2 Conexión con la teoría redundante de la verdad

Ramsey sostiene que el predicado “es verdadero” es redundante:

(6)  TR:  V(′p′) ↔ p

La verdad no añade contenido; afirmar que R(T) es verdadero equivale a afirmar R(T). La conexión entre ambos aspectos puede representarse así:

(7)  T[τ1, ..., τn] R(T) V(R(T)) ↔ R(T)

De este modo, la verdad de la teoría no es una propiedad misteriosa de correspondencia, sino simplemente la afirmación de que existe una estructura que satisface las relaciones postuladas.

Matiz necesario: la equivalencia V(′p′) ↔ p no define la verdad, sino que muestra su carácter redundante en el uso ordinario del lenguaje. Como señaló Tarski, la noción de verdad requiere una definición semántica rigurosa para evitar paradojas. La teoría redundante de Ramsey debe entenderse como un operador de ascenso/descenso en el discurso (decir “es verdadero que p” equivale a decir “p”), no como una teoría semántica completa.

4. Crítica al compromiso ontológico mínimo

Aunque la ramseyficación elimina términos teóricos, introduce cuantificadores existenciales sobre “algo”:

(8)  x1 ... xn T[x1, ..., xn]

Ese “algo” constituye un compromiso ontológico mínimo. La cuestión es cómo interpretarlo y si puede evitar la reificación. En lugar de una dicotomía rígida, conviene considerar varias interpretaciones y evaluarlas:

4.1 Formalismo lógico

El cuantificador existencial no implica entidad concreta, sino únicamente la satisfacibilidad de la estructura. Mérito: reduce el compromiso ontológico a pura lógica. Límite: corre el riesgo de trivialidad (problema de Newman), pues cualquier dominio suficientemente grande puede satisfacer una estructura.

4.2 Condición trascendental

El “algo” es condición de posibilidad de la experiencia organizada, análogo a categorías kantianas. Mérito: da sentido fuerte al compromiso mínimo, vinculándolo con la inteligibilidad del mundo. Límite: reintroduce una forma de hipóstasis, pues convierte el cuantificador en fundamento ontológico.

4.3 Interpretación pragmática

El cuantificador indica que la teoría es aplicable, no que algo exista en sentido fuerte. Mérito: evita la reificación, pues el compromiso es con la eficacia operatoria. Límite: puede diluir el realismo, acercándose a un instrumentalismo.

4.4 Interpretación estructuralista/inferencialista

El compromiso es con la estructura misma o con las reglas de inferencia, no con objetos particulares. Mérito: conecta con el realismo estructural y preserva la objetividad en términos de relaciones. Límite: debe especificar cómo las estructuras adquieren contenido empírico para evitar trivialidad.

4.5 La tensión conceptual

La pregunta decisiva es si este compromiso mínimo puede interpretarse de manera no reificadora. La formulación inicial sugería una paradoja:

Ramsey(T) OntoMin (OntoMin Reificacion?)

Pero más que una paradoja, se trata de un problema abierto: no está demostrado que el compromiso mínimo implique necesariamente reificación. Lo que sí se muestra es que la ramseyficación no elimina por completo la ontología, sino que la desplaza hacia un nivel más abstracto.

El desafío filosófico consiste en evaluar cuál de las interpretaciones es más consistente:

El formalismo lógico y el estructuralismo evitan hipóstasis, pero enfrentan el riesgo de trivialidad.

La condición trascendental preserva la inteligibilidad, pero reintroduce ontología fuerte.

La interpretación pragmática evita la reificación, pero debilita el realismo.

La tensión es genuina: el compromiso mínimo es inevitable, pero su estatuto ontológico sigue siendo objeto de debate.

5. Cuestiones abiertas

El recorrido realizado —desde Ferrater Mora hasta el estructuralismo metamatemático— deja abiertas varias cuestiones que merecen ulterior desarrollo:

1. El estatuto de las estructuras. Si las estructuras son lo que se conserva y lo que es objetivo, ¿qué tipo de ser tienen? La advertencia de Ferrater Mora sigue vigente: también la estructura es un sentido, y pretender que ella capture el ser en sí podría ser una nueva forma de hipóstasis.

Estructura(S) Sentido(S) PosibleReificacion(S)

2. El realismo estructural y el problema de Newman. Como señaló M.H.A. Newman (1928), si solo se afirma la existencia de una estructura sin restricciones sobre los dominios, la afirmación se vuelve trivial: cualquier conjunto de elementos puede organizarse según cualquier estructura.

D S (Aplicable(S, D))

Esto afecta directamente a la oración de Ramsey: sin restricciones, la afirmación de existencia estructural puede ser vacía. El realismo estructural debe especificar cómo las estructuras adquieren contenido empírico para evitar trivialidad.

3. La relación entre Ramsey y Sneed. La oración de Ramsey elimina términos teóricos, pero introduce cuantificadores existenciales sobre “algo”. Ese “algo” sigue siendo un compromiso ontológico mínimo. La cuestión es si este compromiso es inevitable y, si lo es, cómo interpretarlo sin caer en reificación.

Ramsey(T) ⇒ ∃x S(x) OntoMin

4. La dimensión pragmática. El método de Ramsey y el estructuralismo muestran que las teorías pueden entenderse como herramientas para organizar la experiencia. Esto abre la puerta a concepciones pragmatistas que evalúan las teorías por su eficacia operatoria, más que por su verdad como correspondencia.

Valor(T): = Eficacia(T)  más que  Correspondencia(T)

5. El realismo científico después de Ramsey. El realista científico no necesita ser refutado, sino confrontado con los problemas que su propia posición plantea. El realismo estructural ofrece una respuesta: mantener el compromiso realista con la estructura, abandonando el compromiso con entidades particulares. Queda por ver si esta respuesta es suficiente y si puede articularse sin caer en nuevas formas de reificación.

Conclusión

La tesis de Ferrater Mora —“el ser tiene sentido, pero el sentido no tiene ser”—, conectada con la crítica de Carnap a la metafísica reificadora y con el método ramseyano de eliminación de términos teóricos, proporciona un marco poderoso para analizar las pretensiones del realismo científico. La teoría redundante de la verdad y la técnica de cuantificación existencial muestran que el contenido cognitivo de las teorías puede preservarse sin compromisos ontológicos fuertes.

El realismo estructural, iniciado por Sneed y Stegmüller y desarrollado por autores contemporáneos, recoge estas lecciones y ofrece una vía para mantener un realismo mínimo centrado en estructuras, no en entidades. Esta posición no es un ataque al realismo, sino una respuesta a las dificultades que este enfrenta. El ser permanece como condición de posibilidad de todo sentido; las estructuras son sentidos que organizan nuestra experiencia de él. Confundir unos con otro es la reificación que Ferrater Mora nos enseñó a detectar y que Ramsey nos proporcionó herramientas para disolver.

Incluso las soluciones más sofisticadas —Ramsey, Sneed, Stegmüller— no están exentas de tensiones: el compromiso ontológico mínimo, el problema de Newman y la dimensión pragmática siguen abiertos. La tarea filosófica consiste en mantener la vigilancia contra la reificación, incluso cuando se adopta el lenguaje de la estructura y la lógica formal. Más que conclusiones definitivas, lo que se obtiene es un mapa de problemas que deben seguir siendo explorados con rigor y matices.

Referencias

Carnap, R. (1932). Überwindung der Metaphysik durch logische Analyse der Sprache. Erkenntnis, 2(1), 219–241.

Cao, T. Y. (2003). Structural realism and the interpretation of quantum field theory. Synthese, 136(1), 3–24. https://doi.org/10.1023/A:1024066813351

Ferrater Mora, J. (1967). El ser y el sentido. Revista de Occidente.

Ferrater Mora, J. (1985). De la materia a la razón. Alianza Editorial.

Newman, M. H. A. (1928). Mr. Russell's causal theory of perception. Mind, 37(146), 137–148. https://doi.org/10.1093/mind/XXXVII.146.137

Nieto, J. (1985). La filosofía integracionista de José Ferrater Mora. Anthropos Editorial.

Ramsey, F. P. (1927). Facts and propositions. Proceedings of the Aristotelian Society, Supplementary Volume, 7(1), 153–170.

Ramsey, F. P. (1929). Theories. En D. H. Mellor (Ed.), Philosophical papers (pp. 212–236). Cambridge University Press.

Sneed, J. D. (1971). The logical structure of mathematical physics. Reidel.

Sneed, J. D. (1983). Structuralism and scientific realism. Erkenntnis, 19(1), 345–370. https://doi.org/10.1007/BF00213048

Stegmüller, W. (1979). The structuralist view of theories. Springer.

Terricabras, J. M. (1993). José Ferrater Mora: Filósofo integracionista. Anthropos Editorial.

Worrall, J. (1989). Structural realism: The best of both worlds? Dialectica, 43(1–2), 99–124. https://doi.org/10.1111/j.1746-8361.1989.tb00933.x



jueves, 5 de marzo de 2026

Análisis sistémico de la "mafia de los pagarés" en Paraguay: Implicaciones filosóficas, fallas estructurales y consecuencias institucionales

                                                                                  Dr. Victor Oxley

Resumen

El presente análisis aplica un marco teórico basado en el análisis sistémico para examinar el caso de la "mafia de los pagarés" en Paraguay, utilizando como documento de análisis la carta abierta de las víctimas al Presidente de la República fechada el 4 de marzo de 2026. Se formaliza el sistema social pertinente (S) mediante la terna composición-entorno-estructura, complementada con mecanismos (M). Posteriormente, se extraen las implicaciones filosóficas de esta perspectiva en sus dimensiones ontológica, epistemológica y ética, contrastándolas con los planteamientos del realismo científico (Wendt, 1999; Mandelbaum, 1989). Se contrasta el modelo formal con las denuncias de la carta para identificar las fallas estructurales del sistema y, finalmente, se derivan las consecuencias institucionales que estas fallas producen sobre el Estado, el sistema judicial, la ciudadanía y el orden democrático.

Introducción

El presente documento constituye la culminación de un proceso de análisis sistemático del caso conocido como "mafia de los pagarés" en Paraguay, iniciado en el momento en que las primeras denuncias comenzaron a aparecer en medios de comunicación nacionales. Desde entonces, se ha realizado un seguimiento continuo del desarrollo de los acontecimientos, la acumulación de evidencia empírica y la evolución de las respuestas institucionales.

La reciente carta abierta de la Coordinadora de Víctimas, fechada el 4 de marzo de 2026 y dirigida al Presidente de la República, constituye un hito documental que sintetiza la magnitud humana y social del fenómeno. A partir de este documento, y utilizando el marco teórico del sistemismo, se ha elaborado un modelo formal del sistema social pertinente que permite identificar con precisión las fallas estructurales subyacentes y sus consecuencias institucionales.

El análisis que se presenta no se limita a describir los hechos denunciados, sino que busca explicar los mecanismos generativos que los producen, las propiedades emergentes que el sistema ha desarrollado y las implicaciones que todo ello tiene para las instituciones del Estado paraguayo y para el orden democrático en su conjunto. Se ofrece así una contribución al esclarecimiento objetivo de una de las crisis institucionales más graves de la historia reciente del país.

1. Formalización del sistema social pertinente

Siguiendo el sistemismo de Bunge (1999), todo sistema social puede ser representado por su composición (C), entorno (E) y estructura (R), siendo los mecanismos (M) los procesos que explican su comportamiento y transformación (Sadovnikov, 2017). Para el caso analizado, el sistema S se define como:

S = C, E, R, M

1.1 Composición (C)

C = I O P, donde:

- I = Componentes institucionales (Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Poder Judicial —incluyendo jueces de paz, actuarios, oficiales de justicia—, Ministerio Público, Defensa Pública)

- O = Componentes organizacionales no estatales (empresas de cobranza, despachos de abogados, entidades financieras, redes informales de cobradores)

- P = Componentes personales (deudores, ciudadanos sin deuda o con deuda saldada, núcleos familiares, abogados independientes)

1.2 Entorno (E)

E = {lex(marco legal vigente), lex7614 (Ley 7614), terr(territorio nacional con distribución geográfica), urb(concentración urbana vs. dispersión rural), eco(estructura económica), cultleg (cultura jurídica), tech (infraestructura tecnológica judicial), regpub (registros públicos)}

1.3 Estructura (R)

R es el conjunto de relaciones entre componentes y entre componentes y entorno. Las relaciones relevantes incluyen:

- J(x,y): "x tiene autoridad judicial sobre y" (J: Ijudicial × P)

- Notif(x, y, z): "x notifica a y sobre el proceso z" (Notif: ofjust × P × proceso)

- Dem(x, y): "x demanda judicialmente a y" (Dem: O × P)

- Prot(x, y): "x debe proteger los derechos de y" (Prot: Iestatal × P)

- Aplica(x, n): "x aplica la norma n" (Aplica: Ijudicial × lex)

- Accede(p, l): "p puede acceder físicamente al tribunal l" (Accede: P × locaciónjudicial × terr)

1.4 Mecanismos (M)

Los mecanismos son procesos causales que transforman el estado del sistema. Se identifican dos mecanismos centrales para el análisis:

1.4.1 Mecanismo de ejecución fraudulenta (Mfraude)

Este es el mecanismo operado por la red criminal para producir el despojo:

Mfraude = precondiciones, secuencia, postcondiciones

Precondiciones estructurales:

- vacíonotif: ausencia de verificación independiente de la notificación

- asimetríainfo: el demandado desconoce la existencia del juicio

- presuncióntitulo: el pagaré se presume válido salvo prueba en contrario

- barreraacceso: la defensa requiere recursos económicos y presencia física

Secuencia operativa:

1. Selección de víctima v P con vulnerabilidad (bajos recursos, lejanía)

2. Actor a O presenta pagaré p (potencialmente falso o ya saldado) ante juzgado j

3. j admite demanda sin verificación profunda

4. Se registra notificación sin que v reciba efectivamente el acto (notificación ficticia)

5. v no comparece (porque desconoce el proceso) → se declara rebeldía

6. j dicta sentencia favorable a a

7. Se ejecuta embargo sobre salarios, cuentas o bienes de v

8. Los recursos fluyen de v a a vía el sistema judicial

Postcondiciones:

- ΔR(v) < 0 (pérdida de recursos de la víctima)

- ΔR(a) > 0 (ganancia del actor)

- v desconoce el proceso hasta que el embargo se ejecuta

- El sistema S mantiene apariencia de legalidad formal

1.4.2 Mecanismo de protección legal (Mprotección)

Este es el mecanismo que la ley 7614 instituyó para que las víctimas puedan defenderse y recuperar sus derechos:

Mprotección = precondiciones, secuencia, postcondiciones

Precondiciones para su activación:

- Nreal: la víctima debe haber sido notificada realmente (o haber conocido el proceso por otros medios)

- D: la víctima debe disponer de recursos económicos para contratar defensa letrada

- A: la víctima debe poder acceder geográficamente al tribunal

Secuencia operativa (diseño normativo):

1. La víctima v toma conocimiento del proceso judicial en su contra

2. v presenta pruebas (ej. comprobante de pago) ante el juzgado j

3. j evalúa las pruebas

4. Si las pruebas son suficientes, j anula la sentencia fraudulenta

5. Se levanta el embargo y se restituyen los bienes o salarios

Postcondiciones (cuando opera efectivamente):

- ΔR(v) retorna a nivel original

- Se sanciona a los actores fraudulentos (potencialmente)

2. Implicaciones filosóficas de la perspectiva sistémica

La adopción del marco sistémico de Bunge (1999) conlleva implicaciones ontológicas, epistemológicas y éticas específicas, que lo sitúan dentro de la tradición del realismo científico en ciencias sociales (Wendt, 1999).

2.1 Ontología: las instituciones como sistemas concretos

Desde esta perspectiva, las instituciones no son ficciones legales ni entidades abstractas, sino sistemas concretos con existencia material. Como señala Mandelbaum (1989), existe una "irreductibilidad de los conceptos sociales" que requiere reconocer la realidad de las estructuras institucionales más allá de los individuos que las componen. El Poder Judicial, en esta visión, es un sistema compuesto por personas (jueces, actuarios, oficiales), artefactos (edificios, expedientes, sistemas informáticos) y relaciones que, en su conjunto, producen propiedades emergentes como la "seguridad jurídica" o la "legitimidad institucional".

Estas propiedades emergentes no son reducibles a las características de los componentes individuales. Un juez particular puede ser honesto, pero si el sistema en su conjunto produce sistemáticamente injusticia, nos encontramos ante una propiedad emergente del sistema, no ante una mera suma de acciones individuales. Esta posición ontológica rechaza tanto el individualismo metodológico (que reduciría la crisis a "jueces corruptos") como el holismo radical (que consideraría el sistema como una totalidad inescrutable).

2.2 Epistemología: conocimiento objetivo de estructuras no directamente observables

El realismo científico sostiene que es posible obtener conocimiento objetivo de entidades y estructuras no directamente observables (Wendt, 1999). En el caso analizado, los mecanismos que producen los embargos fraudulentos no son directamente observables en su totalidad, pero sus efectos —23.000 juicios fraudulentos detectados, suicidios, desnutrición infantil— son empíricamente constatables y permiten inferir la existencia de estructuras causales subyacentes.

Como plantean Halperin y Heath (2020), el realismo científico asume que "la teoría refleja la realidad, no al revés" y que es posible aproximarse al conocimiento de estructuras sociales mediante la investigación sistemática. Desde esta epistemología, los testimonios de las víctimas no son meras "narrativas subjetivas", sino evidencia empírica sobre el estado real del sistema. La consistencia de 17.000 denuncias que reportan patrones similares de indefensión constituye un dato objetivo sobre el funcionamiento sistémico, independientemente de las declaraciones oficiales de los componentes institucionales.

2.3 Ética: responsabilidad estructural y bien común

El sistemismo bungeano permite fundar juicios éticos objetivamente en el conocimiento de necesidades humanas y condiciones de florecimiento. Si un sistema produce sistemáticamente muerte evitable (suicidios, infartos por estrés, desnutrición), es objetivamente disfuncional respecto de su función declarada de proteger derechos.

Esta perspectiva implica una concepción de responsabilidad distribuida pero diferenciada:

- Responsabilidad individual de los jueces que firman embargos fraudulentos

- Responsabilidad estructural de quienes diseñaron el sistema (legisladores)

- Responsabilidad por omisión de quienes, pudiendo intervenir (Poder Ejecutivo), no lo hacen

Como señala Podvoiskiy (2016), las instituciones, una vez creadas, adquieren "autonomía relativa" y pueden producir efectos de cosificación y alienación cuando sus mecanismos internos se desvían de los fines para los que fueron diseñadas.

3. Análisis de la carta abierta: identificación de fallas estructurales

La carta abierta de la Coordinadora de Víctimas (2026) proporciona evidencia empírica que permite contrastar el modelo formal del sistema con su funcionamiento real, identificando las siguientes fallas estructurales:

3.1 Falla en la relación de protección (Prot)

La relación Prot(x, y) —por la cual el Estado debe proteger los derechos de los ciudadanos— se ha invertido. El Estado, a través del Poder Judicial, actúa como "brazo ejecutor" de la red criminal, produciendo desprotección sistemática. Formalmente:

v Pvulnerable, Prot(Estado, v) = Falso Daño(v) causado por acción estatal

La carta documenta que esta desprotección alcanza niveles letales: "suicidios de padres de familia", "muerte de adultos mayores por infartos", "desnutrición infantil". Estos outcomes contradicen la función declarada del sistema.

3.2 Falla dual en el mecanismo de notificación (Notif)

El análisis debe distinguir dos niveles de falla en la notificación:

3.2.1 Falla en Mfraude: la no-notificación como condición constitutiva del fraude

En el mecanismo de ejecución fraudulenta, la ausencia de notificación real es un paso deliberado y necesario. Los actores de la red (jueces, actuarios, oficiales de justicia) producen activamente una notificación ficticia:

Nficticia = Verdadero (registrada en el expediente) Nreal = Falso (la víctima no recibe el acto)

Esta no-notificación permite:

- Impedir que la víctima comparezca

- Obtener rebeldía automática

- Acelerar la sentencia favorable

- Ejecutar el embargo sin contradicción

En Mfraude, la notificación falla por diseño criminal.

3.2.2 Falla en Mprotección: el desconocimiento como barrera de activación

Para que una víctima pueda activar el mecanismo de protección (ley 7614), requiere haber sido notificada realmente (Nreal = Verdadero) o haber conocido el proceso por otros medios. La carta documenta que el 90% de las víctimas no puede defenderse, lo que implica que, para una proporción significativa de ese 90%, también Nreal = Falso: no saben que existe un proceso judicial en su contra porque nunca fueron notificadas.

La relación entre ambas fallas puede formalizarse como:

Para activar Mprotección se requiere: (Nreal = Verdadero Conocimiento_por_otros_medios = Verdadero) D = Verdadero A = Verdadero

Donde:

- D = disponibilidad de recursos económicos para defensa letrada

- A = posibilidad de acceso geográfico al tribunal

La carta documenta:

- Para el 90% de las víctimas: D = Falso A = Falso (o ambos)

- Implícitamente: Para muchas de ellas, también Nreal = Falso (porque la no-notificación es constitutiva de Mfraude)

Por tanto, la falla en notificación es dual y estructural:

- Falla primaria en Mfraude: El sistema de justicia, vía la red criminal, produce sistemáticamente no-notificación como condición del fraude

- Falla secundaria en Mprotección: Incluso cuando las víctimas conocen su situación por otros medios, no pueden activar el mecanismo de defensa por barreras económicas y geográficas

3.3 Falla en el acceso a la justicia (Accede)

La relación Accede(p, l) —acceso físico y económico a los tribunales— presenta una distribución desigual:

correlación negativa entre Accede(v, l) y distancia(v, centro_judicial) × recursos(v)

La carta es explícita: el 90% de las víctimas (más de 15.000 personas) "carece de los recursos económicos o la cercanía geográfica para defenderse". Esto indica que el sistema genera exclusión estructural de los sectores más vulnerables, afectando directamente la activación de Mprotección.

3.4 Falla en el mecanismo de control (Ctrl)

La relación Ctrl(x, y) —supervisión de jueces por instancias superiores y el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados— no opera efectivamente:

j Jueces_corruptos, Prob(Ctrl(instancia_superior, j) = Efectivo) ≈ 0

La carta denuncia "la inacción del Parlamento" y que el Poder Judicial actúa como "brazo ejecutor" de la mafia, lo que implica que los mecanismos de control interno han colapsado o han sido capturados.

3.5 Falla en la función de la ley (Aplica)

La ley 7614, que forma parte del entorno normativo (lex7614), debía funcionar como mecanismo de solución Mprotección, pero ha quedado inoperante para el 90% de las víctimas:

v Pvulnerable, Aplica(j, lex7614) en favor de v = Falso, debido a que las precondiciones D y A no se satisfacen

La ley se ha convertido en una "trampa" inaccesible, lo que constituye una falla en la relación entre el sistema y su entorno normativo.

3.6 Propiedades emergentes patológicas

La interacción de estas fallas produce propiedades emergentes que no estaban presentes en el diseño original del sistema:

- Indefensión estructural: Para los sectores vulnerables, la probabilidad de perder derechos ante una demanda es ≈ 1, y la probabilidad de recuperarlos mediante Mprotección es ≈ 0

- Transferencia regresiva de recursos: El sistema transfiere sistemáticamente recursos de los sectores más vulnerables (asalariados, jubilados) a actores con capacidad de manipular el sistema

- Mortalidad evitable: El sistema produce muertes (suicidios, infartos) como consecuencia del estrés crónico generado por el despojo legalizado

- Exclusión dual: Las víctimas son excluidas tanto del conocimiento del proceso (por no-notificación en Mfraude) como de los mecanismos de reparación (por barreras en Mprotección)

3.7 Corrupción judicial y financiera: fallas estructurales y conductas individuales

El análisis sistémico debe complementarse con la identificación explícita de la corrupción y la acción criminal de actores concretos. Las fallas estructurales crean las condiciones para el fraude, pero son las conductas individuales dolosas las que lo materializan.

Ejemplos de conductas individuales:

Jueces y actuarios:

Dictan sentencias favorables a actores económicos sin verificación de pruebas.

Registran notificaciones ficticias:

Nficticia = verdadero, Nreal = falso

Se benefician de sobornos o retornos económicos, constituyendo corrupción judicial.

Auxiliares de justicia (oficiales, actuarios):

Ejecutan embargos sin notificación real.

Fabrican constancias de notificación inexistentes.

Actúan como engranajes operativos de la red criminal.

Casas financieras y estudios jurídicos:

Presentan pagarés falsos o ya saldados (presuncióntítulo).

Utilizan el sistema judicial como mecanismo de extracción de recursos.

Se benefician de la desprotección estructural de los deudores.

Fallas estructurales que permiten estas conductas:

  • Ausencia de control efectivo (Ctrl) sobre jueces y auxiliares.
  • Inoperancia de la ley lex7614 como mecanismo de protección.
  • Exclusión sistemática de víctimas por barreras económicas y geográficas (Accede).
  • Captura regulatoria del proceso legislativo por intereses financieros.

El sistema judicial paraguayo no solo presenta fallas de diseño, sino que ha sido capturado por prácticas corruptas y criminales. La combinación de estructuras defectuosas y conductas dolosas produce un mecanismo de despojo institucionalizado, donde la corrupción judicial y financiera se convierte en condición constitutiva del Mfraude.

4. Consecuencias institucionales

Las fallas estructurales identificadas producen consecuencias que afectan a las instituciones en su funcionamiento, legitimidad y capacidad de reproducción. Siguiendo la distinción de Podvoiskiy (2016) sobre los efectos de cosificación institucional, se identifican las siguientes consecuencias:

4.1 Consecuencias sobre el Poder Judicial

4.1.1 Desdiferenciación funcional

El Poder Judicial ha perdido su diferenciación funcional respecto del sistema económico privado. En lugar de operar como un sistema autónomo dedicado a la resolución imparcial de conflictos, se ha acoplado estructuralmente con actores económicos privados (O) para funcionar como brazo ejecutor de sus intereses a través de Mfraude. Formalmente:

acoplamiento_estructural entre Ijudicial y Oacreedores tal que Output(Sjudicial) = f(intereses(Oacreedores))

Esta desdiferenciación implica que el Poder Judicial ya no puede ser caracterizado como un sistema independiente, sino como un subsistema capturado funcionalmente por el sistema económico.

4.1.2 Pérdida de legitimidad

La legitimidad institucional puede definirse como la propiedad emergente por la cual los componentes del sistema aceptan las decisiones del sistema como vinculantes. La carta evidencia que:

v Pvíctimas, Aceptación(v, decisiones_judiciales) = Falso

Esta pérdida de legitimidad no es meramente subjetiva: se manifiesta en conductas observables como la organización colectiva (Coordinadora de Víctimas) y la apelación directa al Ejecutivo (carta abierta). Como señala Habermas (1975), la legitimidad de una institución depende de su capacidad para generar aceptación racional de sus decisiones; cuando esta capacidad se pierde, se produce una crisis de legitimidad.

4.1.3 Incapacidad de autocorrección

El sistema judicial exhibe incapacidad para corregir sus propias disfunciones. Los mecanismos de control interno (Ctrl) han fallado sistemáticamente:

t tiempo_transcurrido, Ctrl(interno) = 0 Mfraude continúa operando

Esta incapacidad de autocorrección sugiere que las disfunciones han pasado de ser fallas de componentes (casos aislados de corrupción) a fallas de diseño sistémico. La Corte Suprema, como cabeza del Poder Judicial, no ha logrado activar mecanismos efectivos de corrección.

4.2 Consecuencias sobre el Poder Ejecutivo

4.2.1 Dilema de intervención

El Ejecutivo enfrenta un dilema institucional: intervenir en el Poder Judicial vulneraría el principio de separación de poderes, pero no intervenir implica permitir la continuidad del daño documentado. Formalmente:

acción {intervenir, no_intervenir}, costo_institucional significativo

La carta explicita que la "inacción del Parlamento" y el "silencio del Ejecutivo" son interpretados como complicidad, lo que indica que la omisión también tiene costos de legitimidad.

4.2.2 Exposición de límites competenciales

El Ejecutivo carece de competencias formales para intervenir directamente en el Poder Judicial. Sin embargo, la carta le exige precisamente eso: "detenga este saqueo". Esta exigencia revela que, desde la perspectiva de las víctimas, la distinción formal de poderes ha colapsado: el Estado es percibido como un todo responsable, independientemente de la división competencial.

4.2.3 Transferencia de la demanda social

La carta dirige la demanda al Ejecutivo, no al Judicial ni al Legislativo. Esto indica una transferencia de la demanda social: las víctimas perciben que el canal institucional normal (apelaciones, denuncias al Jurado, activación de Mprotección) ha fracasado, y dirigen su exigencia al único poder con capacidad (percibida) de acción efectiva. Esta transferencia constituye evidencia de que los canales institucionales específicos han colapsado.

4.3 Consecuencias sobre el Poder Legislativo

4.3.1 Futilidad de la producción normativa

La ley 7614 fue producida como solución al problema (Mprotección), pero resulta inaccesible para el 90% de las víctimas. Esto evidencia que la producción normativa, por sí sola, es insuficiente cuando no va acompañada de mecanismos de implementación efectiva que garanticen las precondiciones D (recursos) y A (acceso). Formalmente:

ley lex tal que v Pvulnerable, Aplica(j, ley) en favor de v = Falso debido a que las precondiciones de activación no se satisfacen

Esta situación genera una consecuencia institucional grave: la devaluación de la ley como instrumento de solución de problemas. Si las leyes no resuelven los problemas para los que fueron diseñadas, la función legislativa pierde efectividad y legitimidad.

4.3.2 Captura regulatoria

La persistencia del fenómeno a pesar de la existencia de la ley 7614 sugiere que el proceso legislativo puede haber sido influido por los actores económicos afectados (O), produciendo una ley que formalmente aborda el problema, pero materialmente no lo resuelve al no garantizar las condiciones de acceso. Como señalan Stigler (1971) y Dal Bó (2006), la captura regulatoria ocurre cuando los actores regulados logran influir en el diseño normativo para proteger sus intereses.

4.4 Consecuencias sobre la ciudadanía

4.4.1 Exclusión estructural dual

La carta documenta que el 90% de las víctimas no puede acceder a los mecanismos de defensa. Esto constituye una exclusión estructural que opera en dos niveles:

- Exclusión primaria: Por no-notificación en Mfraude, las víctimas son excluidas del conocimiento del proceso

- Exclusión secundaria: Por barreras económicas y geográficas, las víctimas son excluidas de Mprotección incluso cuando conocen su situación

Formalmente:

v Pvulnerable, P(acceso_efectivo_a_justicia | ser_demandado) ≈ 0, donde "acceso efectivo" incluye tanto el conocimiento del proceso como la capacidad de activar mecanismos de defensa.

Esta exclusión no es aleatoria: está correlacionada con recursos económicos y localización geográfica, lo que implica que el sistema reproduce y profundiza desigualdades preexistentes.

4.4.2 Daños colaterales intergeneracionales

Los efectos del sistema se extienden más allá de las víctimas directas:

- Deserción universitaria: "Miles de jóvenes han tenido que abandonar sus estudios"

- Desnutrición infantil: "Hay niños paraguayos que hoy no comen"

- Mortalidad: Suicidios y muertes por estrés

Estos daños constituyen una transferencia intergeneracional de la disfunción sistémica. Los niños y jóvenes afectados no son partes en los juicios, pero sufren consecuencias que afectarán sus capacidades futuras.

4.4.3 Emergencia de organización autónoma

La carta está firmada por la "Coordinadora de Víctimas", lo que evidencia la emergencia de organización social autónoma como respuesta al colapso institucional. Esta organización constituye una consecuencia institucional en sí misma: cuando los canales institucionales formales fallan (Mfraude opera impunemente, Mprotección es inaccesible), la ciudadanía genera estructuras alternativas de representación y demanda.

4.5 Consecuencias sobre el orden democrático

4.5.1 Erosión del estado de derecho

El estado de derecho puede definirse como la propiedad emergente por la cual las normas generales y abstractas se aplican de manera consistente a todos los componentes del sistema, independientemente de su posición. En el caso analizado:

aplicación_sistemáticamente_desigual: los actores económicos (O) pueden usar el sistema (vía Mfraude) para extraer recursos de los ciudadanos (P) sin las garantías procesales que el sistema formalmente establece, mientras que las víctimas no pueden activar Mprotección.

Esta aplicación desigual erosiona el estado de derecho como propiedad emergente del sistema.

4.5.2 Pérdida de confianza institucional

La confianza institucional puede definirse como la expectativa de los componentes del sistema de que las instituciones funcionarán según sus reglas declaradas. La carta evidencia que esta expectativa ha colapsado para las víctimas. Como señalan Luhmann (1979) y Rothstein (2011), la confianza institucional es un recurso sistémico difícil de reconstruir una vez erosionado.

4.5.3 Legitimación de vías no institucionales

Cuando los canales institucionales fallan sistemáticamente (Mfraude opera sin control, Mprotección es inaccesible), se generan incentivos para la búsqueda de vías no institucionales de solución. La carta no propone explícitamente estas vías, pero documenta las condiciones que las hacen atractivas: desprotección sistemática, exclusión estructural, muerte evitable.

4.6 Consecuencias sobre el sistema en su conjunto

4.6.1 Reproducción ampliada de la disfunción

El sistema exhibe capacidad de reproducción ampliada de su disfunción: los recursos extraídos de las víctimas (ΔR(v)) financian la capacidad de los actores económicos (O) para continuar operando Mfraude, mientras que la inaccesibilidad de Mprotección impide la corrección. Formalmente:

bucle_de_retroalimentación_positiva: ΔR(a) → capacidad(a) para mantener y expandir Mfraude

Este bucle implica que el sistema tiende a empeorar con el tiempo, a menos que fuerzas externas (intervención del Ejecutivo, presión social organizada) lo interrumpan.

4.6.2 Desacoplamiento entre forma y función

El sistema mantiene su forma institucional (juzgados, jueces, leyes) mientras su función se ha transformado radicalmente. Formalmente:

Forma(S) = "sistema de justicia" Funciónreal(S) = "mecanismo de transferencia regresiva de recursos" (vía Mfraude) con un mecanismo de corrección (Mprotección) que es sistemáticamente inaccesible.

Este desacoplamiento entre forma y función es característico de lo que Merton (1968) denominó "disfunción latente": el sistema produce consecuencias objetivas que contradicen sus fines declarados, sin que esto afecte su apariencia formal.

4.6.3 Dependencia de mecanismos extraordinarios

La carta exige "medidas excepcionales para una crisis que ya está costando vidas". Esta exigencia revela que el sistema ha llegado a un punto donde los mecanismos ordinarios de corrección (apelaciones, denuncias, Mprotección) han resultado insuficientes. La resolución de la crisis requiere, según las víctimas, mecanismos extraordinarios, lo que constituye un diagnóstico de falla sistémica terminal.

5. Conclusiones

El análisis sistémico del caso de la "mafia de los pagarés" en Paraguay, fundamentado en el marco del sistemismo y contrastado con la evidencia empírica proporcionada por la carta de las víctimas (Coordinadora de Víctimas, 2026), permite establecer las siguientes conclusiones:

Primera: Todas las relaciones fundamentales del sistema presentan fallas estructurales:

Prot(x, y): el Estado no protege a los ciudadanos vulnerables, sino que actúa como brazo ejecutor del fraude.

Notif(x, y, z): prevalece la notificación ficticia (Nficticia = verdadero, Nreal = falso), condición constitutiva del Mfraude.

Dem(x, y): las demandas fraudulentas prosperan sin verificación de títulos.

Aplica(x, n): la ley lex7614 no se aplica efectivamente en favor de las víctimas.

Accede(p, l): las barreras económicas y geográficas impiden el acceso real a la justicia.

Ctrl(x, y): los mecanismos de control sobre jueces y auxiliares son inoperantes.

Segunda: Los mecanismos del sistema operan de manera disfuncional:

El Mfraude funciona regularmente como mecanismo criminal de extracción de recursos.

El Mprotección, diseñado para defender a las víctimas, es inaccesible para el 90% de ellas por falta de notificación real, recursos económicos (D) y acceso geográfico (A).

Tercera: La corrupción judicial y financiera constituye un factor causal directo del fraude. Jueces, actuarios y auxiliares de justicia que registran notificaciones ficticias, dictan sentencias fraudulentas o ejecutan embargos ilegales, junto con casas financieras y estudios jurídicos que presentan pagarés falsos o ya saldados, actúan dolosamente y deben ser responsabilizados penalmente. Estas conductas individuales se articulan con las fallas estructurales, convirtiéndose en condición constitutiva del Mfraude.

Cuarta: Desde una perspectiva ontológica realista (Mandelbaum, 1989; Wendt, 1999), el sistema ha desarrollado propiedades emergentes patológicas que no estaban presentes en sus componentes por separado: indefensión estructural, transferencia regresiva de recursos y mortalidad evitable. Estas propiedades son del sistema en su conjunto, no meras sumas de acciones individuales.

Quinta: Epistemológicamente, los testimonios de las 17.000 víctimas constituyen evidencia objetiva sobre el estado del sistema, permitiendo inferir la existencia de mecanismos causales subyacentes y la inoperancia sistemática de los mecanismos de protección.

Sexta: Éticamente, la magnitud del daño producido —suicidios, muertes por enfermedades agravadas, desnutrición infantil, deserción universitaria masiva— funda una obligación objetiva de intervención. Quienes tienen capacidad de modificar el sistema (Poder Ejecutivo, Poder Legislativo) son responsables, por acción u omisión, de la continuidad de estos resultados.

Séptima: Las consecuencias institucionales son múltiples: el Poder Judicial sufre desdiferenciación funcional, pérdida de legitimidad e incapacidad de autocorrección; el Ejecutivo enfrenta un dilema de intervención y transferencia de la demanda social; el Legislativo evidencia la futilidad de su producción normativa sin mecanismos de implementación que garanticen acceso; la ciudadanía sufre exclusión estructural dual y daños intergeneracionales; y el orden democrático experimenta erosión del estado de derecho, pérdida de confianza institucional y legitimación de vías no institucionales.

Octava: La distinción entre fallas de diseño sistémico y conductas criminales individuales es crucial. La evidencia disponible —persistencia del fenómeno a pesar de la existencia de la ley lex7614, magnitud del daño documentado, incapacidad de autocorrección del sistema judicial, operación sistemática de Mfraude con notificación ficticia y accesibilidad nula de Mprotección— muestra que nos encontramos ante un sistema capturado por intereses criminales, que requiere tanto reformas estructurales como sanciones penales a los responsables.

Novena: El sistema ha desarrollado un bucle de retroalimentación positiva que tiende a reproducir y ampliar sus disfunciones, generando dependencia de mecanismos extraordinarios de intervención. La resolución de la crisis exige no solo rediseñar las relaciones fundamentales entre poder judicial, actores económicos y ciudadanía, sino también depurar y sancionar a quienes, por corrupción y acción criminal, sostienen el fraude.

Referencias

Bunge, M. (1999). The Sociology-Philosophy Connection. Transaction Publishers.

Coordinadora de Víctimas de la Mafia de los Pagarés. (2026, 4 de marzo). Carta abierta al Presidente de la República del Paraguay.

Dal Bó, E. (2006). Regulatory capture: A review. Oxford Review of Economic Policy, 22(2), 203-225.

Habermas, J. (1975). Legitimation Crisis. Beacon Press.

Halperin, S., & Heath, O. (2020). Forms of knowledge: Laws, explanation, and interpretation in the study of the social world. En Political Research: Methods and Practical Skills (3ª ed.). Oxford University Press.

Luhmann, N. (1979). Trust and Power. John Wiley & Sons.

Mandelbaum, M. (1989). Realism and structurism in historical theory: A discussion of the thought of Maurice Mandelbaum. History and Theory, 28(3), 296-325.

Merton, R. K. (1968). Social Theory and Social Structure. Free Press.

Podvoiskiy, D. G. (2016). Man in the world of institutions: On logics and mechanisms of social construction of reality. Sotsiologicheskie Issledovaniya, (11), 15-25.

Rothstein, B. (2011). The Quality of Government: Corruption, Social Trust, and Inequality in International Perspective. University of Chicago Press.

Sadovnikov, S. (2017). Systemism, social laws, and the limits of social theory: Themes out of Mario Bunge's The Sociology-Philosophy Connection. Philosophy of the Social Sciences, 47(6), 451-473.

Stigler, G. J. (1971). The theory of economic regulation. The Bell Journal of Economics and Management Science, 2(1), 3-21.

Wendt, A. (1999). Scientific realism and social kinds. En Social Theory of International Politics. Cambridge University Press.