Dr. Victor Oxley
1. Introducción
La
polémica entre Karl Popper y Thomas Kuhn ha sido históricamente interpretada
como un enfrentamiento entre racionalismo crítico y relativismo histórico,
entre progreso acumulativo y revolución paradigmática. Sin embargo, esta
interpretación tradicional no reconoce la complejidad multinivel de las teorías
científicas.
La tesis
central de este escrito es: la controversia se explica por la falta de
distinción de niveles constitutivos en las teorías científicas. Popper
analizaba principalmente los aspectos sintáctico-semánticos y la contrastación
empírica (niveles S y R), mientras que Kuhn describía la reorganización
pragmática de la práctica científica (nivel D). Frank P. Ramsey ofrece una formalización
que permite distinguir estos niveles de manera rigurosa y clarificar cuándo la
inconmensurabilidad se vuelve ontológicamente significativa.
2. Supuestos ontológicos y semánticos
Adoptamos un realismo científico robusto:
Existe un mundo físico independiente de nuestras teorías.
Las teorías buscan representar estructuras reales de ese mundo.
La verdad científica consiste en adecuación estructural progresiva. Como señala Psillos (1999), el realismo científico defiende que las teorías rastrean la verdad porque representan estructuras reales del mundo, lo que refuerza la idea de que la referencia científica es estructural y no meramente nominal. Como señaló Worrall (1989), el realismo estructural ofrece “lo mejor de ambos mundos”: mantiene la idea de que la ciencia progresa captando la estructura matemática y relacional de la realidad, sin comprometerse con la existencia literal de las entidades teóricas. Esta posición respalda la idea de que la verdad científica consiste en una adecuación estructural progresiva.
Bajo este
marco, las teorías son artefactos conceptuales construidos para representar
sistemas reales, cuya validez ontológica depende de su realizabilidad
estructural.
3. La formalización ramseyana y los niveles de la
teoría
3.1 La oración de Ramsey
Siguiendo
a Ramsey (1927/1990), cualquier teoría con términos teóricos (t1, …, tn) puede
reescribirse en forma existencial como:
R(T) = ∃x1, …, xn
; F(x1, …, xn)
donde:
- (x1, …, xn) sustituyen a los
términos teóricos.
- F expresa la estructura
relacional postulada.
Esta
formulación, conocida como oración de Ramsey, tiene dos consecuencias
fundamentales:
- Evita compromisos
ontológicos fuertes, pues lo relevante no es la existencia concreta de
entidades teóricas, sino la posibilidad de que haya instanciaciones que
satisfagan la estructura F.
- Permite separar la
referencia estructural de la creencia en entidades: aceptar una teoría no
implica reificar sus términos, sino reconocer la utilidad de la estructura
para organizar la experiencia y guiar la acción.
Extensión
interpretativa: A
partir de esta base ramseyana, podemos introducir un marco tripartito para
comprender las teorías científicas:
T = ⟨S, R, D⟩
- S: sintaxis y coherencia
formal.
- R: realizabilidad
estructural, representada por la oración de Ramsey.
- D: disposiciones pragmáticas
y normativas de los científicos.
Como
subraya Ladyman (1998), el realismo estructural sostiene que lo que se preserva
en las transiciones científicas es la estructura relacional, no la identidad de
las entidades hipotéticas. Esta perspectiva respalda la extensión
interpretativa aquí propuesta, donde el nivel R se centra en la realizabilidad
estructural y permite distinguir continuidad de ruptura ontológica.
Esta
tripartición no se encuentra explícitamente en Ramsey, sino que constituye una
elaboración contemporánea inspirada en su formalización. Su utilidad radica en
que permite reinterpretar la disputa Popper–Kuhn: Popper se sitúa en los
niveles S y R, mientras que Kuhn se concentra en el nivel D.
3.2 Nivel sintáctico (S)
S = ⟨L, A, ⊢⟩
- L (lenguaje formal): son los símbolos y signos
que usamos para expresar la teoría. Por ejemplo, en física clásica, L
incluye términos como “masa”, “fuerza” y “aceleración”.
- A (axiomas y leyes): son las proposiciones
básicas que la teoría da por válidas. En el caso de Newton, uno de los
axiomas sería la segunda ley del movimiento: F = m·a.
- ⊢
(reglas de derivación): son las reglas lógicas que permiten deducir
nuevas proposiciones a partir de los axiomas. Por ejemplo, a partir de la
ley de gravitación universal y las leyes del movimiento, podemos deducir
la órbita de un planeta.
Ejemplo
ilustrativo: Si una
teoría dice “todos los cuerpos caen con la misma aceleración en ausencia de resistencia”,
el nivel sintáctico asegura que esa afirmación se puede expresar en símbolos,
que se deduce de axiomas previos y que no contradice otras proposiciones de la
teoría.
Popper se
concentra en este nivel al evaluar si una hipótesis es falsable y si la teoría
mantiene coherencia lógica.
3.3 Nivel realizacional (R)
R(T) = ∃x1 … ∃xn ;
F(x1, …, xn)
La teoría
es ontológicamente exitosa si existe al menos un modelo M tal que:
M ⊨ F (es decir, “M satisface la
estructura F”).
Aquí lo
importante no es el nombre de los términos teóricos, sino que haya estructuras
reales que instancien las relaciones postuladas.
Ejemplo
ilustrativo: La
teoría de Newton postula que existe una fuerza de atracción proporcional a las
masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. El nivel
realizacional pregunta: ¿existe en el mundo real una estructura que cumpla esa
relación? La respuesta es sí: los movimientos planetarios observados satisfacen
esa estructura.
En
cambio, la teoría del flogisto postulaba una sustancia que se liberaba en la
combustión. El nivel realizacional muestra que no existe ningún modelo real que
satisfaga esa estructura, por lo que la teoría colapsa ontológicamente.
Este
nivel permite diferenciar entre cambios que afectan la referencia ontológica
(ruptura realizacional fuerte) y cambios que son meramente sintácticos o
pragmáticos.
3.4 Nivel pragmático-disposicional (D)
D(T) =
{δ1, …, δk}
Cada δi
representa disposiciones metodológicas: criterios de evidencia, tolerancia a
anomalías, estrategias heurísticas, estándares de explicación.
Ejemplo
ilustrativo: En la
ciencia normal descrita por Kuhn, los físicos pueden tolerar ciertas anomalías
(como pequeñas desviaciones en las órbitas planetarias) mientras confían en que
el paradigma vigente las resolverá. Esa tolerancia es una disposición
pragmática. Otro ejemplo: los químicos modernos aceptan como criterio de
evidencia la reproducibilidad experimental; esa es otra disposición
metodológica.
Kuhn
analiza principalmente este nivel al estudiar cómo los paradigmas organizan la
práctica científica y cómo las revoluciones implican cambios en estas
disposiciones.
4. Teorema General de Transición Científica
Sea la
transición: T1 = ⟨S1, R1, D1⟩ → T2 = ⟨S2, R2,
D2⟩
Esto
significa que una teoría inicial (T1), con su sintaxis (S1), su realizabilidad
(R1) y sus disposiciones pragmáticas (D1), pasa a convertirse en una nueva
teoría (T2), con sus propios componentes (S2, R2, D2). El teorema describe cómo
puede darse esa transición.
4.1 Continuidad realizacional
∃M (M ⊨ R1 ∧ R2) o
bien R1 ⊆ R2
Esto
quiere decir que existe al menos un modelo M que satisface tanto la teoría
anterior como la nueva, o que la estructura de la primera está contenida en la
segunda.
Ejemplo: La física de Newton y la de
Einstein. Aunque Einstein reformula la gravitación, las ecuaciones de Newton
siguen siendo válidas como caso límite cuando las velocidades son bajas y los
campos gravitatorios no son extremos. Es decir, la teoría de Newton está
contenida dentro de la de Einstein.
4.2 Ruptura realizacional fuerte
∀M (M ⊨ R2 ⇒ M ⊭ R1)
Esto
significa que todo modelo que satisface la nueva teoría contradice la anterior.
No existe ninguna función que preserve la estructura de la teoría previa.
Ejemplo: La teoría del flogisto frente a
la química moderna. Los modelos de la química actual (basados en oxígeno y
conservación de masa) no pueden satisfacer la idea de “sustancia flogística”
que se libera en la combustión. La teoría anterior colapsa porque no hay
ninguna estructura real que la respalde.
4.3 Tipología de transiciones
- Acumulativa: La teoría nueva amplía la
anterior. Ejemplo: La geometría euclidiana extendida con geometría
analítica: se conserva lo previo y se añade más.
- Inclusiva: La teoría nueva cambia la
sintaxis, pero mantiene parte de la estructura realizacional y reorganiza
las prácticas. Ejemplo: La mecánica cuántica respecto a la clásica:
cambia el lenguaje (funciones de onda, operadores), pero conserva ciertas
estructuras (como la conservación de energía).
- Ruptura pragmática: Cambian las disposiciones
metodológicas, aunque la sintaxis y la realizabilidad siguen siendo
compatibles. Ejemplo: En biología, el paso de clasificaciones
basadas en morfología a clasificaciones basadas en genética. La estructura
de los organismos es la misma, pero cambian los criterios de evidencia y
explicación.
- Ruptura realizacional
fuerte: La
teoría anterior se elimina porque su estructura no puede ser realizada en
el mundo. Ejemplo: El flogisto, como vimos, o la teoría de los
epiciclos ptolemaicos frente al modelo heliocéntrico.
En
términos simples:
- Continuidad realizacional: la teoría nueva incluye a
la vieja como caso especial.
- Ruptura realizacional fuerte: la teoría vieja se
derrumba porque no hay nada en la realidad que la respalde.
- Tipología de transiciones: nos ayuda a clasificar si
el cambio es una ampliación, una reorganización parcial, un cambio de
prácticas o una ruptura total.
5. Relectura sistemática de la disputa Popper–Kuhn
La
disputa entre Popper y Kuhn puede entenderse mejor si se la sitúa dentro del
marco tripartito de los niveles de teoría (S, R y D). Cada autor se movía en
planos distintos, lo que explica gran parte de la aparente incompatibilidad de
sus posiciones.
5.1 Popper: eje S–R
Popper se
concentra en los niveles Sintáctico (S) y Realizacional (R).
- En el nivel S, Popper
exige que las teorías tengan coherencia formal y que sus hipótesis sean
falsables. Para él, una teoría que no puede ser sometida a prueba empírica
carece de valor científico.
- En el nivel R, Popper
entiende la racionalidad científica como un proceso de eliminación de
teorías irrealizables: aquellas que no encuentran ningún modelo en la
realidad que las satisfaga.
Ejemplo
ilustrativo: Si una
teoría afirma que “todos los cisnes son blancos”, Popper diría que es
científica solo si puede ser refutada por la observación de un cisne negro. En
términos de R, la teoría colapsa si la realidad muestra un modelo que
contradice su estructura.
5.2 Kuhn: eje D
Kuhn, en
cambio, se sitúa en el nivel Pragmático-disposicional (D).
- Para él, la ciencia normal
se desarrolla dentro de un paradigma que establece normas, criterios de
evidencia, estándares de explicación y formas de resolver problemas.
- Las revoluciones científicas
ocurren cuando esos criterios cambian radicalmente, reorganizando la
práctica científica.
Ejemplo: En la astronomía ptolemaica, los
astrónomos aceptaban como práctica normal el uso de epiciclos para explicar los
movimientos planetarios. Con Copérnico y luego Kepler, cambió el paradigma: se
reorganizaron los problemas y se adoptaron nuevas normas de explicación
(órbitas elípticas, heliocentrismo). Kuhn subraya que este cambio no es solo
lógico, sino también práctico y cultural.
5.3 Fuente de la polémica
La raíz
de la polémica está en que Popper y Kuhn hablaban desde planos distintos:
- Popper interpretaba los cambios
pragmáticos (nivel D) como una amenaza a la ontología (nivel R). Para él,
si cambian las normas de práctica, podría estar en riesgo la referencia a
estructuras reales.
- Kuhn, por su parte, interpretaba
la coherencia formal (nivel S) como reflejo de las prácticas (nivel D).
Para él, las reglas lógicas y los lenguajes formales no son
independientes, sino que se configuran dentro de un paradigma.
Formalmente,
la mayoría de los casos muestran que:
D1 ≠ D2
no implica ¬∃M (M ⊨ R1 ∧ R2)
Es decir,
que un cambio en las disposiciones pragmáticas (D) no necesariamente implica
una ruptura en la referencia ontológica (R). Solo los cambios en R afectan
directamente la relación de la teoría con la realidad.
Ejemplo: El paso de Newton a Einstein.
Cambiaron las disposiciones pragmáticas (D) y el lenguaje formal (S), pero hubo
continuidad realizacional (RNewton ⊆ REinstein). Popper veía la
continuidad ontológica, mientras que Kuhn destacaba la reorganización de las prácticas.
Ambos tenían razón, pero en niveles distintos.
- Popper defendía que la ciencia
progresa eliminando teorías que no pueden realizarse en la realidad
(niveles S y R).
- Kuhn mostraba que la ciencia
progresa reorganizando normas, criterios y prácticas dentro de paradigmas
(nivel D).
- La polémica surge porque
cada uno interpretaba los cambios desde su propio eje.
La clave
está en reconocer que no todo cambio en las prácticas (D) implica una
ruptura ontológica (R). Solo cuando el nivel realizacional colapsa, la
inconmensurabilidad se vuelve real y la teoría anterior deja de tener
referencia en el mundo.
6. Ejemplos históricos
Los
ejemplos históricos permiten ilustrar cómo se aplican los niveles S, R y D en
la práctica científica, mostrando cuándo hay continuidad y cuándo ruptura
ontológica.
6.1 Newton → Einstein
En la
transición de la física de Newton a la relatividad de Einstein:
- Nivel S (Sintaxis): cambia el lenguaje formal.
Newton describe el espacio y el tiempo como absolutos, mientras que
Einstein introduce un nuevo marco matemático en el que espacio y tiempo
forman una sola entidad: el espacio-tiempo.
- Nivel D (Disposiciones
pragmáticas):
también cambia. Los científicos pasan de aceptar como “normal” la mecánica
clásica a reorganizar sus prácticas bajo la relatividad, lo que implica
nuevas formas de calcular, nuevas predicciones y nuevos estándares de
evidencia.
- Nivel R (Realización): aquí hay continuidad. Las
ecuaciones de Newton siguen siendo válidas como caso límite dentro de la
teoría de Einstein, cuando las velocidades son bajas y los campos
gravitatorios no son extremos. Formalmente, esto se expresa como: RNewton
⊆ REinstein Es decir, la estructura de Newton está
contenida dentro de la de Einstein.
Ejemplo: Imagina que tienes un mapa
antiguo de tu ciudad. Ese mapa funciona bien para moverte por las calles
principales, pero no muestra detalles como túneles o nuevas avenidas. Luego
aparece un mapa moderno, más completo, que incluye todo lo que el anterior
tenía y además añade información nueva. El mapa viejo no era falso, solo
incompleto. Así ocurre con Newton y Einstein: la teoría de Einstein amplía y
corrige la de Newton, pero no la destruye.
Conclusión: No hay ruptura ontológica.
Popper acierta al señalar la continuidad estructural, mientras que Kuhn acierta
al destacar la reorganización pragmática de las prácticas científicas.
6.2 Flogisto → Química moderna
En la
transición de la teoría del flogisto a la química moderna:
- Nivel S (Sintaxis): la teoría del flogisto
usaba un lenguaje que hablaba de una “sustancia” liberada en la
combustión. La química moderna, en cambio, describe la combustión en
términos de oxígeno y conservación de masa.
- Nivel D (Disposiciones
pragmáticas):
cambian los criterios de evidencia. Los químicos dejan de aceptar la
explicación flogística y adoptan nuevas prácticas experimentales basadas
en mediciones precisas de masa y composición.
- Nivel R (Realización): aquí ocurre una ruptura
fuerte. No existe ningún modelo real que pueda satisfacer la estructura
postulada por la teoría del flogisto. Formalmente: ∀M (M
⊨ Rchem ⇒ M ⊭
Rflog)
Esto significa que cualquier modelo que satisface la química moderna
contradice la teoría del flogisto.
Ejemplo: Imagina que alguien cree que el
fuego funciona porque “libera una sustancia invisible llamada flogisto”. Luego,
los experimentos muestran que lo que realmente ocurre es que el oxígeno se
combina con los materiales y que la masa se conserva. La idea del flogisto no puede
encajar en ningún experimento real: es como intentar usar un mapa que señala
calles que nunca existieron.
Conclusión: Aquí sí hay ruptura ontológica.
El artefacto conceptual del flogisto se elimina porque no corresponde a ninguna
estructura real. Es un caso claro de ruptura realizacional fuerte.
Tenemos entonces:
- Newton → Einstein: continuidad estructural (la
teoría vieja sigue siendo válida como caso límite). No hay ruptura
ontológica, pero sí reorganización de prácticas.
- Flogisto → Química moderna: ruptura total (la teoría
vieja no corresponde a ninguna estructura real). El artefacto conceptual
se elimina.
7. Conclusión
La
disputa entre Popper y Kuhn puede comprenderse mejor si se reconoce que cada
uno operaba en planos distintos de análisis de las teorías científicas. La
falta de distinción entre estos niveles constitutivos —Sintaxis (S),
Realización (R) y Disposiciones pragmáticas (D)— es lo que generó la aparente
incompatibilidad de sus posturas.
- Popper se situaba en los niveles S
y R. Para él, lo esencial era que las teorías fueran coherentes en su
formulación lógica (S) y que pudieran ser contrastadas con la realidad,
eliminando aquellas que no encontraran ningún modelo que las satisfaga
(R). Su racionalidad científica se basaba en la falsabilidad y en la
depuración progresiva de teorías irrealizables.
- Kuhn, en cambio, se movía en el
nivel D. Su interés estaba en cómo los paradigmas organizan la práctica
científica: qué normas se aceptan, qué problemas se consideran relevantes,
qué criterios de evidencia se aplican y cómo cambian estas disposiciones
en las revoluciones científicas. Para él, la ciencia normal y las rupturas
paradigmáticas eran fenómenos principalmente pragmáticos y sociales.
No todo
cambio en las disposiciones pragmáticas (D) implica una ruptura ontológica (R). Formalmente, puede expresarse
así:
D1 ≠ D2
no implica ¬∃M (M ⊨ R1 ∧ R2)
Esto significa
que, aunque cambien las normas, los criterios o las prácticas, puede seguir
existiendo continuidad estructural en la referencia de las teorías al mundo.
Solo cuando el nivel realizacional colapsa —cuando no existe ningún modelo real
que satisfaga la estructura postulada— se produce la verdadera
inconmensurabilidad ontológica.
- En el paso de Newton a
Einstein, cambian el lenguaje formal (S) y las disposiciones pragmáticas
(D), pero hay continuidad realizacional (RNewton ⊆
REinstein). La teoría de Newton sigue siendo válida como caso límite
dentro de la relatividad. Aquí no hay ruptura ontológica.
- En el paso del flogisto a la
química moderna, la estructura postulada por el flogisto no encuentra
ningún modelo real que la satisfaga. La teoría colapsa y se elimina. Aquí
sí hay ruptura realizacional fuerte.
De este
modo, la
ciencia progresa mediante la construcción, ajuste y eliminación de artefactos
estructurales. En este sentido, la reinterpretación aquí propuesta se alinea
con la defensa de Psillos (1999) del realismo científico: las teorías progresan
porque logran captar aspectos estructurales de la realidad, incluso cuando sus
términos teóricos cambian o se abandonan. Esta reinterpretación se conecta con
la propuesta de Worrall (1989), quien defendió que lo que se preserva en las
transiciones científicas es la estructura, incluso cuando cambian los términos
teóricos. Así, la continuidad ontológica se asegura en el nivel estructural,
mientras que las rupturas afectan a las entidades hipotéticas que no encuentran
realización en el mundo.
La
aportación de Ramsey es decisiva porque su formalización hace explícita esta
distinción: permite separar la sintaxis, la referencia estructural y las
disposiciones pragmáticas. Gracias a ello, podemos analizar con rigor cuándo un
cambio científico es simplemente pragmático, cuándo es acumulativo y cuándo
constituye una ruptura ontológica.
La
disputa Popper–Kuhn no es un enfrentamiento irreconciliable, sino un cruce de
planos. Popper tenía razón en la importancia de la coherencia y la referencia
estructural; Kuhn tenía razón en la relevancia de las normas y prácticas. La
inconmensurabilidad ontológica solo aparece cuando hay ruptura realizacional.
En
línea con Ladyman (1998), esta reinterpretación enfatiza que la ciencia
progresa mediante la conservación y ajuste de estructuras, incluso cuando los
términos teóricos cambian o se abandonan. Así, la continuidad se asegura en el
nivel estructural, mientras que las rupturas afectan únicamente a las entidades
que no encuentran realización en la realidad.
La
ciencia, entonces, debe entenderse como un proceso dinámico de construcción y
depuración de estructuras conceptuales que buscan representar la realidad con
mayor fidelidad.
Referencias
Kuhn, T. S. (1962). The structure of scientific revolutions. University of Chicago Press.
Lavoisier, A. L. (1789). Traité élémentaire de chimie. Cuchet.
Popper, K. R. (1959). The logic of scientific discovery. Hutchinson.
Ramsey, F. P. (1990). Theories. En D. H. Mellor (Ed.), Philosophical papers (pp. 112–136). Cambridge University Press. (Trabajo original publicado en 1927).
Psillos, S. (1999). Scientific realism: How science tracks truth. Routledge.
Worrall, J. (1989). Structural realism: The best of both worlds? Dialectica, 43(1–2), 99–124.
Ladyman, J. (1998). What is structural realism? Studies in History and Philosophy of Science, 29(3), 409–424.

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